El desarrollo sustentable está estrechamente vinculado a las tendencias que darán forma a nuestro futuro. Estas megatendencias son factores determinantes del crecimiento económico futuro.

La demanda de recursos naturales va en aumento impulsada por una población creciente y un mayor poder adquisitivo.

El clima de la Tierra está cambiando más rápido que nunca. Las consecuencias son múltiples y nos afectan a todos.

El agua es el petróleo del siglo 21. Con la creciente población, la urbanización y el cambio climático, se está convirtiendo en un bien escaso.

Hay pocos proyectos en los que se gasta más dinero que en la construcción y mantenimiento de la infraestructura.

Recursos escasos, desempleo y una inequitativa distribución de la riqueza tienden a conducir a tensiones sociales / radicalización.